Sobre la naturaleza humana y el conflicto

Nota: Quiero aclarar un punto muy importante, antes de que sigas leyendo; quiero que quede claro que al referirme a “artes marciales”, me refiero a todas aquellas prácticas deportivas y no deportivas que involucran el aprendizaje de técnicas para el combate cuerpo a cuerpo, y lo hago de esta manera porque parto del principio de que en “la calle”, el mundo fuera del entorno seguro de práctica, el practicante, deportista, artista marcial etc…, utilizará las herramientas que conoce para hacerle frente al conflicto y hacer daño a su contrincante, ciertamente como karateka mis pensamientos siempre están inclinados al concepto de artes marciales tradicionales, pero en un mundo globalizado donde hay de todo, no debe ser sorpresa para nadie que cualquiera puede ser un boxeador, practicante de MMA, de sambo, de BJJ, de karate, de krav maga etc.

Hay que entender un poco la naturaleza humana y la naturaleza del conflicto para introducirse a la dura vida marcial, no está bien que se tome a la ligera las artes marciales y sistemas de defensa en general, porque la confrontación física es un asunto muy delicado, lo fué en el momento en el que nacieron las técnicas que quieres aprender, y lo es más aún con un mundo completamente infectada con cámaras móviles e internet, leyes estrictas, jueces corruptos y abogados poco comprometidos, si no estás dispuesto a reconciliarte con el hecho de que vas a causar daños, y herir a tus contrincantes, mejor practica natación, o ve al gym a cultivar un cuerpo bonito, que está de más decir que es una práctica para nada despreciable y sumamente dedicada, que amerita estudio sobre la anatomía del cuerpo humano y la mecánica de los movimientos, así que para nada te sientas mal si después de leer esto, prefieres hacer otra cosa en vez de especializarte en hacer daño al defenderte de contundentes agresiones físicas.

Como seres humanos, nuestra naturaleza es netamente química, somos una solución muy compleja que no se sabe como reaccionara ante los diferentes estímulos, naturalmente tenemos reacciones bien definidas ante ciertos estímulos bien conocidos, si ves a la mujer que amas, tu corazón late muy fuerte quiere correr a besarle sus dulces labios, si tienes hambre y te sirven un delicioso plato de comida tu boca se llena de saliva, si hace mucho calor sudas, si pierde tu equipo favorito te pones triste, tienes que conocer muy bien quien eres dependiendo de la situación en la que estés envuelto, a esto se le llama autoconocimiento, tienes que definir lo que eres, te pongo un ejemplo personal.

Yo tengo una condición que me ha expuesto de una manera muy directa con lo más profundos y oscuros (oscuro por lo desconocido) mecanismos de mi mente, en cuanto a los asuntos profesionales, académicos y por demás cosas que ameriten la astucia de un tipo acostumbrado a maquinar planes lo suficientemente potentes para obtener éxito en un objetivo personal, conozcan a vincent, esa parte de mi personalidad que le encanta ser un caballero educado, capacitado y muy suspicaz, cuando la situación amerita una sinceridad elevada y un contacto directo lengua-corazón, manuel está a cargo del departamento de las cosas sentimentales, y cuando todo lo demás falla, Black está dispuesto a recurrir a la agresión física con extrema profesionalidad y salvajismo…

Es muy sencillo, bueno yo le pongo nombre a todo, pero se quien soy, probablemente si te analizas entenderás que eres un tipo de persona para unas cosas y otro tipo para otras, es necesario tener muy en claro esto porque es la clave de las artes marciales, no se trata de tener múltiples personalidades, se trata de crear un switche entre tu parte generosa y tu guerrero despiadado, a muchos les parecerá una locura, pero ¿no es acaso lo mismo que haces cuando abordas a una chica desconocida y preciosa en la disco?… Estás natural riendo con tus amigos, bebiendo y de la nada, la ves, y tu cabeza dice “modo seductor activado”, es lo mismo, pero con la violencia, ¿ya no suena tan absurdo no?, las artes marciales ameritan una actitud mental que sea tan neutral y vacía de sentimientos que resulte cruel por su crudeza, pero que a la vez debes tener el control salirte de ese estado primitivo una vez cumplas con tu objetivo, eso no se logra entrenando con la idea de ganar puntos en una competición, o de aprender técnicas fantásticas para lucirlas con los amigos, hacer eso es como correr a toda velocidad por un camino pedregoso con unas tijeras… no, peor aún, con cuchillos muy filosos, uno en cada mano, así de peligroso es, te vas a sacar un ojo sí o sí, primero, los que practican artes marciales, sin la actitud mental correcta, o terminan con el ego muy crecido y alardeando mucho sobre lo que practican, o por el contrario se toman las tecnicas como algo entretenido que les puede “ayudar”, en tal o cual situación, como si de ajedrez se tratara, cosa que dudo muchísimo que pueda servir de algo porque la magnitud de todas esas emociones en conflicto terminarán haciendo de un karateka cinta marrón 1er kyu un boxeador promedio con habilidades promedio en el uso de patadas en el 99.99% de los casos de confrontación real.

Hablo desde mi experiencia, no es necesario que sepas demasiadas técnicas, solo es necesario que sepas ejecutar unas pocas muy bien, y las ejecutes con el ímpetu de un maníaco para que tus agresores piensen dos veces en volver a atacarte, si entienden el mensaje, se alejaran sin necesidad de que los pongas a dormir, y cuando ellos se alejen sentirás el alivio de que ya te puedes quitar esa peligrosa armadura mental que te dota de terribles habilidades para la masacre.

La violencia, es una esencia que impregna todo, es como arenas movedizas, y una vez que caes ahí no es buena idea pelear mucho contra ellas, el general prusiano Carl Von Clausewitz, decía en su tratado De la guerra, primer capitulo, principio III Extremo empleo de la fuerza.

…”Jamás puede introducirse en la filosofía de la guerra un principio de moderación sin cometer un absurdo”…

y que por lo tanto

…”el que emplee la fuerza sin miramientos, sin economía de sangre, adquirirá superioridad si el enemigo no hace lo mismo”…

Claro, una pelea no es la guerra, pero por ser los combates cuerpo a cuerpo una extensión primitiva de la guerra, heredan hasta cierto punto sus principios, la moderación en una pelea callejera solo puede introducirse en 2 puntos de la pelea, al principio, y al final, al principio, quizás si esquivas un par de sus golpes ni siquiera sea necesario el contraataque; Y al final una vez que el enemigo está fuera de combate de modo que ya no pueda atacar, no necesariamente tengas que fracturar un brazo, quizás con darle un puñetazo en la barriga quede fuera de combate, no es necesario que lo brutalizes, si por el contrario el contrincante es un buen peleador y quiere una pelea, irá con la convicción de que adquirirá superioridad sobre ti, puedes vestirte de luto entonces, y darle rienda suelta a tus poderes de guerrero con sed de sangre, no hacer esto es firmar tu sentencia de muerte, si no estás en condiciones de defenderte apropiadamente, mejor pide auxilio y que alguien más lo haga por ti, no hay nada de malo en eso, después de todo, hay millones de personas en el mundo que se dedican a proteger a personas como profesión un ejemplo de estos son los policías, no es prudente sentir confianza o respaldo en que practicas un arte marcial, sistema de defensa o deporte de contacto, a la hora de que te asalten con un cuchillo o un arma de fuego.

Por todo esto que acabo de exponer, te quiero decir que si no estás dispuesto a herir personas, si no estás dispuesto a ser herido en el camino de aprendizaje de lo que sea que quieras practicar, no importa si se un sistema de defensa, un deporte de contacto o un arte marcial tradicional, si no puedes reconciliarte con los principios naturales de la violencia y el conflicto, te pido que hagas un deporte como el fútbol o la natación, y no un arte marcial, si por el contrario te ves interesado en aprender a defenderte y defender a los tuyos, recuerda estas líneas por favor, y ponlo en práctica, las artes marciales merecen respeto y dejar de ser consideradas solo  actividades de acondicionamiento físico porque tienen un propósito más profundo y hermoso, que es el preservar la vida a través del enfrentamiento, cuando las argumentaciones ya no son bienvenidas.

Practiquen con responsabilidad y eviten hacer daños innecesarios, respeten el arte marcial que quieran practicar porque solo así podrán conciliar en sus mentes la seriedad y el peligro que implica darle rienda suelta a tu ser más violento en un combate cuerpo a cuerpo, porque una vez que lo hagan, sólo podrán detenerse cuando ya no haya un adversario en pie.

Auf Wiedersehen

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