Malas compañías – Segunda parte

Y la muchedumbre gritará!..

¿¡Como puedes tu asegurar estas cosas!?, ¿¡Quien eres tu si no has logrado nada importante en tu vida!?, les daré una breve síntesis de mis experiencias personales, experiencias de las cuales he sacado estas enseñanzas y muchas otras.

Durante años no solo fui sometido a todo tipo de bullying, sino que además padecí de fuertes depresiones, manías destructivas, mi percepción de la realidad se fue distorsionando paulatinamente para torturarme sentimentalmente de todas las formas posibles, eso y el abandono de mi padre, al que no conocí hasta que no reuní el valor de buscarlo; Fueron cosas que hicieron que a una temprana edad optara por suicidarme, no funcionó y aquí estoy, decidí que haría de mí un ejercito de un solo hombre, aún estoy en ese proceso, y puedo decir con toda seguridad, que esto me llevará toda la vida, pero bueno, no tengo nada mejor que hacer.

Entonces, ya que sabes por lo que he pasado, quiero decirte que estas en el filo de un precipicio y solo necesitas un pequeño empujón para que descubras que no tienes alas, dios no será quien te salve, probablemente el te de el empujón. Y no te atrevas a decirme que lo siguiente es mentira, pruébalo con hechos, enséñame tus logros, tus millones, tus palacios, enséñame tus autos lujosos, enséñame donde están todas esas riquezas para poder incinerarlas, y veremos si eres tan duro como dices ser, probemos tu fe con sadismo, juguemos a que yo soy Lucifer y tu eres job.

El dios del éxito

En la actualidad, hay un montón de libros sobre el éxito escritos por hombres que se consideran gurús de un movimiento etéreo mitad magia mitad psicología, el problema con estos escritos, es que no solo se enfocan en el ámbito laboral y económico, sino que intentan llevar esos principios a la vida cotidiana, y es allí donde surgen los problemas, pues se ha creado una imagen mítica del éxito, y por más que esta gente hable de no rendirse, paradógicamente afianzan el miedo al fracaso!, ¿Que como es esto posible?, muy simple, al elevar el concepto de éxito por encima de las nubes hace ver al fracaso como lo peor que te puede pasar, y es que gracias a ese miedo al fracaso estás leyendo ese libro para obtener el éxito que tanto deseas, pero claro, después te dicen que el fracaso es un peldaño para lograr tu meta, la cosa es que tu NO quieres fracasar, tu QUIERES ÉXITO, y cuando esos conceptos de mierda incursionan en la vida personal, te venden la imagen de que el éxito es tener una mansión, una esposa perfecta, unos hijos perfectos, y una relación con ellos que raya en lo utópico, si… si…, con sonrisas colgate y demás, obviamente que esto crea una fuerte contradicción entre lo que es en realidad y lo que estás leyendo; Tu hija es una emo, tu esposa hace tiempo no quiere tener sexo contigo por el agotamiento de trabajar turnos extras y tu no solo desprecias a tu jefe sino que odias a tu suegra por ser una chismosa, sin contar que la casa que en la que vives no solo no es una mansión sino que aun debes dinero al banco, podría seguir añadiendo detalles, pero creo que se entiende el punto.

El miedo al fracaso, es sumamente nocivo, tanto en la vida, como en la guerra, muchas veces deberás fracasar al propósito para poder entender cual es la forma correcta de hacerlo, una y otra vez tendrás que arrastrarte en el lodo como un gusano para poder acercarte a tu objetivo sin ser detectado y poder atacar sorpresivamente, también deberás hacerte el muerto para que no te coman las bestias; El éxito real, al igual que la felicidad no es más que un estado mental momentáneo, la felicidad se alcanza después de haber escapado del mismísimo infierno, porque solo así eres capaz de apreciar la belleza incluso de un desierto desprovisto de toda vida, con solo cerrar los ojos y levantar la cara, eres capaz de decir desde lo más profundo de tu corazón, “que rica brisa corre, que pacifico es este lugar”, sabes que podrías morir de insolación y sed, pero al menos nadie quiere despedazarte como una vaca en un matadero.

El éxito es pasajero, el éxito es una plataforma para lograr un objetivo más grande, créeme, aunque hagas todo lo que dicen esos libros, y consigas hacerte rico, ¿Que harás después para mantener tu riqueza?, deberás seguir peleando para mantenerla o pelear para seguir conquistando más riquezas, y si por azares de la vida te quedas sin nada de nuevo, ¿Que harás, te echarás a morir porque lo perdiste todo?, ¿Te reinventarás para volver a conquistar la cima de donde caíste?, o ¿buscarás otro camino?.

Creer en el éxito como un fin es un absurdo, es una guerra absoluta en el más puro concepto del general Carl Von Clausewitz, pues consume todos los recursos y todo el tiempo disponible, y es así como vemos ejemplos de personas cuyos hijos le reprochan el que jamás estuvo en los momentos más importantes su vida.

Pero ten en cuenta, que no es lo mismo tener un objetivo que por añadidura te entregue riquezas, porque el solo será una añadidura, no el objetivo en sí mismo, así pues enriquecer tus conocimientos acerca de una carrera como ingeniero no es lo mismo que hacer una carrera de ingeniero para hacer dinero, pues en el primer objetivo por añadidura conseguirás el segundo, sin dedicarte exclusivamente a eso, pues también podrías trabajar como catedrático en una universidad prestigiosa y tener un muy buen sueldo sin necesidad de ausentarte largos períodos de tu hogar por una obra.

Una guerra jamás debería ser considerada exitosa porque siempre habrán bajas y pérdidas en el camino, y en líneas generales el mismo coste de la guerra superará el valor de los objetivos a alcanzar, un tratado económico o la instauración de un nuevo gobierno, jamás devolverá las vidas perdidas, al igual que todos los millones del mundo, no podrán consolar el vacío dejado por la perdida del afecto familiar, es por tanto que los conflictos siempre representan un premio o, al ego de los combatientes, o la supervivencia misma, es por esto que debes plantearte esta pregunta, antes de emprender tu camino ¿el premio final vale el coste de la guerra?.

Falsa Esperanza

La esperanza tal y como la conocemos es sádica, se presenta como un concepto espiritual capaz de darte fuerzas para soportar aquellas calamidades que ocurren a tu alrededor y te hacen sufrir.

Siempre dicen que lo ultimo que se pierde es la esperanza, claro, ella no se pierde nunca, la esperanza es un estado de negación en la que el falso optimismo, impera y te da fuerzas solamente para seguir sufriendo, la esperanza es una enfermera sádica que viene a ponerte suero solo para que sigas sufriendo.

La esperanza tal como la conocemos, es negación pura, difundida generalmente por la religión, basados en la idea de que somos seres especiales, y que algún poder divino extraterrestre, adimensional y omnipotente, intercederá a nuestro favor, cambiando de alguna manera las variables del entorno; Una vez más, no eres especial de ninguna manera, no eres más especial que un sauce llorón, si tu no haces nada para que tu ambiente cambie, nadie lo hará.

-Fortis Fortuna Adiuvat-

La fortuna favorece a los valientes, a aquellos que se arriesgan por tener un cambio, un cambio que merezca la pena un esfuerzo; No vale solo con soñar que ese cambio llegará solo, hay que luchar para hacerlo realidad, el problema de base con este concepto de la esperanza, es que las personas, creen ciegamente en que no pueden hacer absolutamente nada para cambiar su situación, y dejan por tanto la acción renovadora en manos de una deidad, o a la suerte misma, este tipo de esperanza no es más que una paso previo a la resignación.

No hay que mezclar la esperanza con los sueños, los sueños se convierten en una realidad cuando hay acciones que buscan concretar ciertas metas, los sueños deben ser una energía impulsora, un ideal inspirador de proezas heroicas dignas de un poema épico como la ilíada, de lo contrario ese sueño se convierte en una fantasía en donde refugiarte de la realidad, te despoja de toda fuerza e impide tu avance con cadenas de autocompasión y resignación, nunca oirás hablar de esperanza en tiempos de paz, y eso es algo que debería llamar la atención de todos, incluso el miedo, está presente en los tiempos de paz, puesto que el miedo es una cualidad que está con nosotros en todo momento, la falsa esperanza no, este tipo de esperanza nos condena a la decepción.

La verdadera esperanza, no proviene de la inacción de una persona que reza a una deidad por ayuda, la verdadera esperanza proviene de la acción y conciencia, de darte cuenta que esa tarea que creías imposible la puedes lograr, esa esperanza te motiva a seguir adelante, al darte cuenta que estás logrando algo que nadie más ha podido lograr, has llegado a aguantar toda la mierda y sigues adelante, porque estas haciendo que lo imposible se haga realidad, la esperanza verdadera no se basa en pedir la ayuda de dios, se basa en hacer que dios se sienta orgulloso de la pelea que estás dando, la falsa esperanza te hace ver hacia arriba y pedirle al señor que te ayude, la verdadera esperanza se basa en mirar hacia arriba y pedirle al señor que te vea pelear!; Señor mira lo que estoy a punto de hacer así te tendré a ti de testigo para contar la hazaña de este diminuto ser está a punto de lograr.

Ríe!, llora!, canta! y sigue peleando, pelea como si no hubiera un mañana, porque quizás no lo haya, podrías morir con una espina de pescado, enfermo por la picadura de un mosquito, o en algún accidente, que más da si mueres peleando por lo que quieres, morirás así te quedes sin hacer nada, quizás duela más morir tirado en una cama, que morir intentando lograr tu cometido.

¿no lo crees?

Auf Wiedersehen

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